A mediados del verano, un grupo de figuras de la derecha estadounidense vinculado a Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto y una de las figuras centrales del Proyecto 2025, planteó una inquietante teoría: que el Congreso puede, y debería, negarse a admitir a representantes recién elegidos que, a juicio de la mayoría, no puedan jurar legítimamente que "apoyarán y defenderán la Constitución".