Las elecciones de hoy en Estados Unidos presentan a los/las votantes una encrucijada entre la posibilidad de frenar el autoritarismo destructivo que favorece la deshumanización de la mayoría de la población de ese país y del mundo y la apuesta por una democracia imperfecta pero respetuosa del Estado de derecho. Para el mundo, la presidencia actual es una continua fuente de amenaza e inestabilidad, por la imposición arbitraria de aranceles, la paradójica cercanía con la autocracia rusa, los ataques contra Europa, el apoyo a políticos autoritarios y la injerencia directa en América Latina, la guerra contra Irak, que amenaza con intensificarse a niveles catastróficos después de los comicios,…